Cadbury ha presentado “Homesick”, una nueva campaña para su tableta de chocolate Dairy Milk que sitúa la generosidad cotidiana en el centro de su relato de marca. La pieza se enmarca dentro de su longeva plataforma global “There’s a Glass & a Half in Everyone”.
Esta vez la historia se centra en dos hermanas separadas por 6.000 kilómetros. La mayor vive en Kuala Lumpur y, tras una llamada a casa, recibe un sobre enviado desde su país de origen. En su interior encuentra una tableta de Cadbury Dairy Milk, su chocolate favorito. El detalle tiene un giro tan humano como reconocible: la hermana pequeña ha ido mordisqueando parte del chocolate antes de enviarlo, dejando el resto sujeto con una pegatina infantil. Un gesto imperfecto, pero cargado de afecto.
Bajo el título de “Homesick”, el anuncio combina ternura y un toque de humor para reflejar cómo incluso los actos más simples pueden adquirir un enorme valor emocional cuando alguien está lejos de casa. La narrativa refuerza así la idea de que la generosidad parte siempre de una intención.
El spot ha sido ideado por VCCP y dirigido por Steve Rogers a través de la productora Biscuit, en colaboración con el estudio global de creación de contenidos Girl&Bear. La pieza se suma a una larga serie de trabajos desarrollados por Cadbury y VCCP durante los últimos ocho años, como “Mum’s Birthday”, caracterizados por un enfoque emocional.
Según explica Elise Burditt, Senior Marketing Director de Cadbury en Reino Unido, “Cadbury siempre ha tratado sobre la humanidad que hay en todos nosotros. Esta campaña muestra que la generosidad no tiene que ver con hacerlo perfecto, sino con ser considerado. Incluso una tableta de chocolate a la que le falta un trozo puede transmitir la calidez del hogar”.
Por su parte, Chris Birch y Jonathan Parker, Chief Creative Officers de VCCP, señalan que “a veces los gestos pequeños y un poco traviesos son los que más permanecen en la memoria. “Homesick” continúa celebrando una generosidad auténtica y sin pulir, como cuando tu hermana te roba un trozo de chocolate desde el otro lado del mundo”.
La campaña se emite en televisión, plataformas de vídeo bajo demanda y YouTube, reforzando el papel de Cadbury como una marca integrada en la cultura popular y emocional del día a día, especialmente en un contexto en el que la soledad aumenta y el sentimiento de pertenencia se debilita.