Snap lanza Pixy, una cámara dron enfocada al contenido en redes sociales

  • Se trata de una cámara voladora que permite tomar fotos y grabar videos en vuelos de unos 20 segundos
  • El dispositivo puede suponer una paso más en la democratización de los drones personales y de consumo

En 2016 Snapchat puso en marcha un proceso de rebranding y reposicionamiento que contemplaba desde un cambio de nombre, a Snap Inc., hasta la diversificación del negocio. Aunque mantuvo el nombre original para la red social, bajo el nuevo naming ha impulsado el desarrollo de productos tecnológicos centrados en la generación de contenido audiovisual con presencia social. 

Pixy es una herramienta más de Snap para empoderar a los usuarios a expresarse

Tras presentar las gafas de realidad aumentada Spectacles, la compañía ha lanzado Pixy, un mini dron de color amarillo -el corporativo de la firma- que se presenta como alternativa sencilla y asequible para aquellos consumidores que, lejos de productos profesionales, buscan herramientas fáciles para tomar bonitos vídeos y fotografías para sus redes sociales. 

Según explican desde Snap, su objetivo ha sido el de “llevar el poder y la magia de la cámara a un nuevo nivel” y define Pixy como una “simpática cámara voladora, una compañera de bolsillo que vuela libremente y se adapta a las aventuras grandes y pequeñas”. Este dron cuenta con una cámara de 12 megapíxeles y 16 gigas de almacenamiento interno, lo que permite guardar unas 1.000 fotografías o 100 vídeos con una resolución de 2,7K. No obstante, este mini dron no graba sonido. 

Según han explicado desde la compañía, el dispositivo cuenta con bluetooth y wifi, así como con una batería extraíble de 860 mAh que tiene autonomía para entre cinco y ocho vuelos de aproximadamente 20 segundos cada uno. Pixy presenta cuatro tipos de vuelos predeterminados -flotar, revelar, seguir y orbitar-, pero carece de estabilizador y no es resistente al agua. Con todo, sus sensores parecen estar bien desarrollados, ya que el dron despega de la palma de la mano, tras mantenerse en el aire tomando imágenes, rastrea al sujeto y vuelve a aterrizar en la mano con solo extender el brazo. 

Las fotografías y los videos capturados se sincronizan de forma inalámbrica con la sección Recuerdos en Snapchat, desde donde se pueden aplicar recursos para editar y personalizar lo grabado. Por lo que, además de permitir la subida publicación de las imágenes en la red social de la compañía, también se podrá compartir en otras plataformas. 

Por el momento, Snap ha puesto Pixy a la venta en Estados Unidos y Francia, hasta fin de existencias, aunque lo más probable es que el dispositivo se termine comercializando en todos los mercados en los que opera la compañía. Pixy podrá encontrarse por un precio de 230 dólares, aunque por un coste adicional se puede añadir baterías recargables y un cargador.

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Aunque a simple vista Pixy pueda parecer más un juguete que una herramienta para la creación de contenido, su lanzamiento puede abrir un nuevo camino en los drones personales y de consumo. Evan Spiegel, CEO de Snap, considera al menos que es un paso más allá en lo que los smartphones pueden ofrecer. “Creo que Pixy abre un espacio completamente nuevo aquí porque tu teléfono inteligente no puede volar”, ha comentado, según recoge Fast Company. “Puedes obtener una perspectiva totalmente nueva y diferente".

Un dispositivo como Pixy, en combinación con otras herramientas y soluciones, puede representar el posible abanico de tecnologías personales que usemos en el futuro. Habiendo desarrollado anteriormente gafas con cámaras y realidad aumentada, no es de extrañar que Snap creara puentes y conectara ambos utensilios para ofrecer nuevas experiencias con diversos y aplicaciones.