Jeff y Molly no compraron un Porsche, lo construyeron juntos desde cero. Y lo condujeron durante más de 600 kilómetros en un viaje que terminó en el altar. Su peculiar historia de amor y pasión por los coches se ha recogido en “The long way to ‘I do'” (El largo camino hacia el “sí, quiero"), un cortometraje de animación que se aleja de los códigos publicitarios habituales del sector para compartir una experiencia real, emocionante e inspiradora.
Porsche ha convertido las vivencias de Jeff y Molly Stockwell en una artística pieza audiovisual que traslada los valores de la marca y el papel que ésta y sus coches juegan en la vida de los conductores. Así, ha condensado en un bello relato los dos años de trabajo de restauración de Porsche 912 de 1966, así como su trayecto por carretera y su boda como última parada.
En lugar de contar la historia mediante imágenes convencionales, Porsche ha colaborado con la artista y animadora visual Em Cooper para plasmar los recuerdos de la pareja en una película pintada a mano. La pieza muestra a los protagonistas trabajando con las piezas en el vehículo, el recorrido por la Pacific Coast Highway, que une Los Ángeles y San Francisco, y los momentos clave de su ceremonia.
Publicación original de Porsche USA en Instagram
La marca también ha compartido el proceso creativo. Según cuenta la propia artista, la producción del cortometraje ha requerido de 253 planos diferentes que se han pintado al óleo, transiciones artesanales y animación para crear dinamismo. El resultado es una propuesta visual en constante evolución que confiere al vídeo el aspecto de una pintura en movimiento, más que el de un anuncio publicitario.
En el proyecto también han colaborado la agencia Lola\TBWA y la productora Tonic DNA.
Publicación original de Porsche USA en Instagram
Aunque el producto de la marca es el eje central de la historia, “The Long Way To 'I Do'” no se centra tanto en la potencia o el rendimiento del vehículo; en cambio pone el foco en los recuerdos creados en torno a él lo que construye un relato aspiracional y emocional. La idea fundamental que traslada es que los mejores viajes se definen por quién nos acompaña en el camino y por todo lo necesario para llegar hasta allí, no solo por el destino.
Además, Porsche también ha compartido la reacción de los protagonistas, Jeff y Molly, al visionado de la pieza, lo que refuerza la legitimidad y credibilidad de la historia y el mensaje de la marca. En si misma, la iniciativa supone una defensa del talento creativo humano en la era de la inteligencia artificial, y de la aportación auténtica de las marcas a la vida de las personas.
Publicación original de Porsche USA en Instagram