La formación se considera uno de los principales pilares para mantener la empleabilidad y mejorar el rendimiento profesional, así como para impulsar la competitividad de las empresas. Sin embargo, el mercado laboral experimenta una brecha entre la relevancia que se le otorga y el acceso real a la misma: según Infojobs, el 40% de los profesionales españoles no han recibido ningún tipo de formación en el último año.
La plataforma de empleo ha analizado la situación de la formación profesional a través de una encuesta online a 1.025 trabajadores de entre 18 y 65 años. El análisis muestra la diferencia que existe tanto en la oferta de formación como en las habilidades consideradas relevantes para el momento actual.
Los trabajadores consideran la comunicación o el trabajo en equipo como las habilidades más importantes
La brecha formativa
Los datos señalan que los trabajadores entienden las habilidades personales, como la comunicación o el trabajo en equipo, y las competencias técnicas específicas del puesto como las más importantes. Concretamente, tres de cada cinco encuenstados las posicionan en primer y segundo lugar –ambas con una valoración media de 7,1–, seguidas de las habilidades digitales. Estas últimas son especialmente valoradas por quienes teletrabajan, mujeres y perfiles TIC.
Pero, paradójicamente, las habilidades más valoradas quedan rezagadas en cuanto a formación. Las habilidades técnicas son las que más instrucción reciben (32%), por delante de las digitales generales (20%) y las personales (18%). En última posición en el ranking de formación efectiva se sitúan las habilidades de gestión y liderazgo (12%), a los que los profesionales otorgan una valoración media de 6,4.
La comparativa entre relevancia y realidad revela una brecha significativa en habilidades personales, que registran una distancia de 47 puntos porcentuales entre su importancia y la formación recibida; así como en habilidades de gestión y liderazgo, donde la diferencia alcanza los 39 puntos porcentuales. Por su parte, las habilidades técnicas específicas del puesto y las digitales también presentan brechas, aunque ligeramente menores.

Además, si se atiende a quienes consideran una formación como esencial (la valoran con 9 y 10) y está accediendo a ella, menos de un tercio de los profesionales la está recibiendo. La distancia solo se atenúa en el caso de las competencias técnicas específicas del puesto, que alcanzan un 43% de formación efectiva entre quienes la consideran clave. El liderazgo, por su parte, se sitúa en 1 de cada 5 profesionales.
Según explican desde Infojobs en un comunicado, los mandos intermedios son quienes reciben más formación en casi todas las áreas, y los hombres acceden en mayor medida a las de habilidades de gestión y liderazgo de equipos. Esto refleja una tendencia histórica a la asignación de roles directivos, a pesar de que estas competencias son especialmente valoradas por las mujeres.
La formación, una tarea conjunta
Por otro lado, la plataforma también ha analizado la percepción de responsabilidad en cuanto a la formación y la actualización de competencias. El 45% de los profesionales encuestados consideran que se trata de una cuestión de corresponsabilidad, y por tanto, la tarea recae tanto en la empresa como en el empleado. En cambio, el 34% lo atribuyen al trabajador y el 21% a la organización.
Sin embargo, la idea cambia según el perfil. Las mujeres y los trabajadores de modelo híbrido tienden a considerar la formación como una responsabilidad compartida; mientras que los perfiles de dirección, gerencia o consejo de administración muestran mayor inclinación a señalar que se trata de una cuestión del individuo. Esto, tal y como exponen desde Infojobs, puede llegar a condicionar la inversión en formación dentro de las organizaciones.
Según el análisis de la plataforma, la autoformación tampoco compensa la falta de acceso a la formación estructurada. Más de la mitad de quienes han recibido instrucción han dedicado menos de 10 horas de su tiempo libre, mientras que casi un cuarto asegura no invertir tiempo personal en su desarrollo, especialmente entre los mayores de 35 años.
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Los datos también apuntan que la inversión económica en formación sigue siendo reducida. Solo el 23% de los trabajadores que han recibido formación ha invertido dinero en ella, frente a un 77% que no han realizado ningún desembolso. Concretamente, el 37% de quienes invierten dedican entre 50 y 199 euros a formación, y e 32% supera los 500 euros.
Es por todo ello que desde Infojobs advierten de la desconexión entre la importancia que los profesionales conceden a la formación y las oportunidades reales para desarrollarla. “Especialmente preocupante es el caso de las habilidades personales y de liderazgo, que son clave para la evolución profesional y, sin embargo, son las que presentan mayores carencias”, explica Mónica Pérez, directora de Comunicación y Estudios de InfoJobs, en un comunicado. "Apostar por una formación más alineada con estas necesidades será fundamental para mejorar la empleabilidad y la competitividad de las organizaciones”.