Las especies amenazadas suelen ser objeto de documentales, sistemas de clasificación y programas de conservación. Asics ha trasladado todos esos códigos al ser humano para plantear una provocación: ¿y si lo que estuviera en peligro de extinción fuera nuestra propia capacidad de movernos?
Es el punto de partida de “Human Nature”, la nueva campaña global de la marca deportiva, que recurre al lenguaje de los documentales de naturaleza para abordar el creciente sedentarismo asociado a los hábitos de vida actuales. La acción se lanza coincidiendo con la proximidad del Día Mundial de la Salud Mental y mantiene la línea de comunicación que Asics viene desarrollando alrededor de la relación entre movimiento y bienestar mental.
La pieza central es una película de diez minutos narrada por Sigourney Weaver que observa al ser humano como si fuera una especie estudiada en su hábitat. Pero ese entorno ya no está formado por grandes espacios naturales: aparecen sofás, pantallas y distintas comodidades que reducen progresivamente la necesidad de levantarse y moverse.
La campaña ha sido creada por Golin Ketchum y utiliza recursos visuales y narrativos asociados a los documentales de conservación. La mirada que habitualmente se dirige hacia animales y ecosistemas amenazados se vuelve aquí hacia los comportamientos cotidianos de las personas.
Asics plantea de esta forma que la vida moderna está eliminando silenciosamente oportunidades de movimiento. Las soluciones diseñadas para hacer el día a día más cómodo también pueden reducir la necesidad de caminar, levantarse o realizar pequeños esfuerzos físicos. “Nacemos para movernos, pero la cultura moderna de la comodidad está haciendo que seamos cada vez más sedentarios”, explica Al Wood, Chief Creative Officer en Golin Ketchum.
Casi una de cada cuatro personas analizadas por Asics realiza menos de 30 minutos de ejercicio a la semana
Asics crea un “estado de conservación” para clasificar cuánto nos movemos
La creatividad se apoya en una investigación de Asics realizada entre 34.000 personas de 31 países. Según los resultados compartidos por la marca, los participantes pasan de media el 86% de sus horas despiertos sin moverse, mientras que el 53% aseguran no cumplir con las recomendaciones de actividad física.
A partir de estos datos, Asics ha desarrollado lo que denomina el primer “Movement Conservation Status”, un sistema que traslada las categorías propias de la conservación de especies al nivel de actividad de las personas.
La clasificación establece tres estados: “Active” (Activo), “At Risk” (En riesgo) y “Endangered” (En peligro). Según la investigación, casi una de cada cuatro personas analizadas se encuentran en esta última categoría, correspondiente a quienes realizan menos de 30 minutos de ejercicio a la semana.
Frente al diagnóstico, Asics vuelve a defender una idea que ha utilizado de manera recurrente en su comunicación: no es necesario plantear el movimiento únicamente en términos de grandes entrenamientos o rendimiento deportivo.
“Hoy, mientras la vida moderna elimina silenciosamente el movimiento de nuestro día a día, esperamos inspirar a personas de todo el mundo a moverse durante tan solo 15 minutos”, señala Gary Raucher, Global Head of Marketing de Asics.

La campaña conecta así el problema del sedentarismo con la plataforma que la compañía viene desarrollando alrededor del bienestar mental y los efectos que puede tener incorporar pequeñas cantidades de actividad física a la rutina.
El año pasado, por ejemplo, Asics abordó este territorio mediante una experiencia de bienestar de 15 minutos que cuestionaba la cultura de los retiros de lujo. “Human Nature” amplía ahora esa conversación poniendo el foco en cómo el diseño de la vida cotidiana está reduciendo las ocasiones en las que necesitamos movernos.
“Human Nature” se activará globalmente en los días previos al Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra el 10 de octubre, reforzando la vinculación que Asics establece entre actividad física y bienestar mental.