OpenAI recupera a sus tres abuelas para demostrar que ChatGPT también ejecuta acciones

  • Vuelven a protagonizar un spot de ChatGPT Voice tras presentar las capacidades del modelo el pasado mes de julio
  • La pieza muestra a la IA creando una web, cancelando un cobro duplicado o gestionando la reserva de un velero por voz
Tres señoras con rulos en la peluquería usando sus teléfonos
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OpenAI vuelve a recurrir a SJ Mendelson, Lavelle Roby y Constance Brenner, las tres actrices veteranas con las que presentó el pasado mes de julio las capacidades de su nueva generación de voz. Entonces, la compañía utilizó su interacción con ChatGPT para demostrar hasta qué punto una conversación con la inteligencia artificial podía resultar natural y sencilla. Ahora recupera a las mismas protagonistas para explicar el siguiente paso: ChatGPT Voice ya no solo responde preguntas, también puede ejecutar tareas por el usuario.

La idea se materializa en una nueva pieza de dos minutos escrita y dirigida por Daniel Fradin, creativo interno de OpenAI. Las tres mujeres aparecen utilizando ChatGPT mientras continúan con actividades cotidianas, desde preparar galletas y trabajar con cerámica hasta cuidar las plantas, ir a la peluquería o salir a navegar.
“ChatGPT Voice se ha vuelto mucho más útil. Ya no se limita a responder preguntas; ahora es mejor haciendo cosas”, explica Mendelson al comienzo de la pieza, sintetizando el cambio que OpenAI quiere comunicar respecto a la anterior entrega.

Una le pide a ChatGPT que revise sus finanzas y otra, que le haga una web

La primera campaña protagonizada por las tres actrices acompañó en julio el lanzamiento de GPT-Live y ponía el foco en su arquitectura full-duplex, que permite escuchar y hablar al mismo tiempo para aproximar la interacción con la inteligencia artificial al ritmo de una conversación entre personas.
Aquella comunicación mostraba intercambios rápidos, silencios cuando el usuario necesitaba pensar o expresiones que indicaban escucha y atención. La nueva entrega mantiene la facilidad de la interacción por voz, pero desplaza el foco desde la conversación hacia la acción.

Una de las escenas muestra a Constance Brenner trabajando en el jardín mientras pide a ChatGPT que revise sus finanzas para comprobar si existe algún cargo duplicado. La herramienta detecta que está pagando dos veces una suscripción a una revista y la actriz le pide entonces que cancele una de ellas.

Lavelle Roby utiliza la herramienta mientras trabaja con cerámica. En este caso, solicita a ChatGPT que construya una página web para vender sus piezas. Poco después aparece en el ordenador “Lavelle’s Pottery”, una tienda dedicada a sus creaciones. La protagonista continúa la tarea pidiendo que se incorpore una página de pago y, más adelante, mientras está en la peluquería, consulta por voz si alguien ha realizado ya alguna compra.

La película termina trasladando a las tres protagonistas hasta un puerto deportivo. Durante el trayecto preguntan a ChatGPT por las condiciones meteorológicas para navegar y posteriormente le encargan reservar una salida en velero. La última escena las muestra con chalecos salvavidas disfrutando de la navegación.

De esta forma, la sucesión de situaciones permite a OpenAI mostrar el cambio de comportamiento que quiere impulsar: pasar de utilizar ChatGPT principalmente para obtener información a delegarle pequeñas acciones y procesos.

Una nueva etapa de ChatGPT Voice

La elección de las tres mujeres da continuidad directa a la campaña lanzada en julio. SJ Mendelson, Lavelle Roby y Constance Brenner son actrices profesionales, una condición que OpenAI mantiene visible al presentarlas con sus propios nombres.

La comunicación vuelve a apoyarse en perfiles alejados del estereotipo asociado tradicionalmente a los primeros usuarios de nuevas tecnologías. La sencillez de las órdenes y el contexto cotidiano permiten mostrar las capacidades del producto sin recurrir a demostraciones técnicas o entornos profesionales complejos.

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La nueva pieza llega además después de que OpenAI haya ampliado las posibilidades de ChatGPT Voice mediante su integración con plugins y aplicaciones conectadas, así como su incorporación a ChatGPT Work. Estas capacidades permiten que determinadas instrucciones dadas mediante voz puedan desembocar en acciones, como crear documentos y presentaciones o trabajar con otros servicios.

El planteamiento supone una evolución respecto a la primera aparición de las tres protagonistas. En julio eran ellas quienes demostraban que cualquiera podía hablar con la inteligencia artificial; ahora OpenAI las recupera para mostrar que esa misma conversación puede servir para delegarle tareas.

Con más de mil millones de personas utilizando ChatGPT, según los datos compartidos en la información de la campaña, el reto que plantea ahora la compañía es ampliar los usos que hacen de la herramienta. La nueva comunicación trata de explicar ese cambio con la misma fórmula utilizada unos meses atrás: tres mujeres mayores, situaciones cotidianas y la tecnología funcionando en segundo plano.

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