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Crece el número de ciudadanos europeos dispuestos a pagar por contenidos online

  • Solo el 5% de los europeos reconocen haber comprado falsificaciones en los últimos 12 meses
  • El 54% de los españoles afirman haber pagado por contenidos online procedentes de servicios legales en el último año

Solo el 5% de los ciudadanos europeos afirman haber comprado conscientemente falsificaciones en los últimos 12 meses y únicamente el 8% admiten haber accedido intencionadamente a contenidos online a través de fuentes ilegales. Esos son los datos recogidos en un nuevo informe de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO), en el que se destaca la tendencia al alza en la demanda de contenidos de pago.

La EUIPO señala un descenso en el número de europeos que acceden a material pirateado

La popularización de plataformas digitales como Netflix o Spotify, la sencillez de su usabilidad y accesibilidad, así como la posibilidad de compartir el coste de su suscripción, son algunas de las razones detrás del descenso en el número de europeos que acceden a material pirateado. De un tiempo a esta parte, la EUIPO observa nuevas actitudes y comportamientos en relación a la propiedad intelectual, tal y como concluye el análisis en el que han participado 25.636 residentes de la UE mayores de 15 años.

En el caso de nuestro país, tan solo el 5% afirman haber comprado intencionadamente falsificaciones en el último año, lo que representa un descenso de seis puntos porcentuales desde el estudio de 2017. No obstante, el 10% de los españoles reconocen haber accedido a contenidos procedentes de fuentes digitales ilegales durante ese período, una cifra que también desciende seis puntos porcentuales en los últimos tres años.

En este sentido, se observa una mayor conciencia entre los habitantes de los países miembros y un mayor entendimiento de los efectos negativos de las falsificaciones. La ruina de las empresas y la eliminación de puestos de trabajo, así el fomento del trabajo infantil o el tráfico ilegal y las amenazas contra la salud y la enfermedad son percibidos como las principales áreas de impacto.

 

Películas, música, series de televisión, videojuegos… Cada vez es mayor la concienciación hacia todos los tipos de ofertas legales. En este sentido, el 42% de los europeos han pagado por acceder, descargar o reproducir contenido protegido por derechos de autor de un servicio legal en los últimos 12 meses, esto es, un 17% más respecto a la investigación de 2017. En lo que respecta a los consumidores de nuestro país, el 54% afirman haber pagado por contenidos online procedentes de un servicio legal en el último año, es decir, un aumento del 30% desde el último estudio.

 

En líneas generales, tres cuartas partes de los europeos afirman que la calidad de los contenidos legales online ha mejorado, y el 89% indican que, si el precio fuera razonable, preferirían acceder a los contenidos de forma legal.

La importancia de conocer la propiedad intelectual

Por otro lado, el informe de manifiesto que el 80% de los ciudadanos de los países miembros entienden bien el concepto de propiedad intelectual y que, de hecho, estar familiarizados con la materia les hace menos propensos a comprar falsificaciones o descargarse contenidos ilegalmente. Así, existe un vínculo entre las falsificaciones y la piratería en lo que respecta al comportamiento de los consumidores: el 30% de los que accedieron intencionadamente a contenidos pirateados online también compraron productos falsificados.

Según Christian Archambeau, Director Ejecutivo de la EUIPO, este estudio muestra que cuanto mejor se conoce la propiedad intelectual, menos probable es que se vulnere. “En la actualidad, el número de europeos que podría afirmar que la propiedad intelectual apoya a artistas y creadores es el doble que hace tres años”, explica, añadiendo que este dato envía un poderoso mensaje a los legisladores, y evidencia la importancia de concienciar a la ciudadanía sobre el valor de la propiedad intelectual.

La asequibilidad de contenidos en fuentes legales, los riesgos de sanción o el daño que causan las  conductas ilegales en el trabajo y el negocio de los profesionales ligados a este tipo de contenidos son algunas de las razones esgrimidas por los europeos para emplear fuentes legales. Sin embargo, su importancia está en declive desde 2017.

 

Por último, es más probable que los jóvenes admitan que han comprado productos falsificados o han accedido a contenidos en línea pirateados. El 10% de los encuestados con edades comprendidas entre los 15 y los 24 años admitieron haber comprado conscientemente productos falsos en los últimos 12 meses, mientras que el 23% indicaron haber accedido, descargado o reproducido intencionadamente contenidos procedentes de fuentes ilegales.

Más info.: Los ciudadanos europeos y la propiedad intelectual: percepción, concienciación y conducta