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Ni es una locura hippie, ni un recurso sólo para pequeñas empresas. El crowdsourcing es una forma nueva de hacer lo que se ha hecho siempre.

 

Lo primero que se había propuesto Miguel Angel Ruz, co-fundador, de Awardesigns, para su ponencia en el segundo día del Zinc Shower era desmitificar el concepto del crowdsourcing. Ni es una locura hippie ni un recurso sólo para pequeñas empresas, como piensan algunos. 

 

“Crowdsourcing es la externalización de un proceso a un gran número de gente”, explicaba. Es una forma nueva de hacer lo que se ha hecho siempre y lo usan también las grandes empresas. 

Fiat fue uno de los ejemplos de Ruz. En Brasil, la marca de coches recurrió al crowdsourcing para encontrar ideas de diseño de su nuevo modelo Fiat Mio.

Participaron 17.000 personas aportando 11.000 ideas al proceso. 

 

fiat mio 

 

¿Cómo puede haber más personas que ideas?

Ruz explicaba que en el crowdourcing siempre hay un gran número de ideas que no aportan valor real, a veces por estar duplicadas, a veces porque son absurdas, imposibles, irreales… Es algo que hay que tener en cuenta, pero esos 6.000 participantes también tienen un valor: sienten que han formado parte de la marca.

 

También Lego es una pionera en crowdsourcing. La marca constantemente pregunta a su público qué productos querrían tener. Muchos de sus diseños han surgido de ideas del público.


lego


Según Ruz, el presente del crowdsourcing en España es una expansión del ‘fenómeno crowd’, en todas sus expresiones:

- Crowdfunding: financiación colectiva de proyectos.

- Crowdcreation: creación colectiva. El ejemplo más claro es la Wikipedia.

- Crowdlearning: aprendizaje colectivo.

 

¿Y el futuro? 

Intuimos que vendrá de la mano de Awardesigns, pero Ruz no nos quiso dar muchos detalles. “Es que no sé si aquí hay alguien de la competencia”, dijo. Lo que sí nos dio es una lista de cosas a cambiar:

- Mejorar el win-win: tanto el que quiere externalizar un proyecto como los que participan en él tienen que beneficiarse. Hoy en día muchas marcas que recurren al crowdsourcing ofrecen un premio al proyecto ganador, pero todos los demás participantes también deberían beneficiarse. No necesariamente con dinero, pero sí con contactos, aprendizaje…

- Gamificación: el mundo crowd tiene que ser divertido y competitivo, como un juego. Ruz se atrevió a decir que Awardesigns está trabajando en mejorar este aspecto.

- Tecnología de la plataforma: en este último punto Ruz se mojó más. Su plataforma está en proceso de renovación y explicaba que su objetivo es que los participantes no sólo compitan, sino que realicen el proyecto colectivamente a través de la red.

 

*Conclusión

Tal vez el próximo fenómeno crowd será el… ¡Crowdworking!

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