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Las personas somos criaturas visuales. Armados con cartulinas y rotuladores, escuchamos a Pablo Ramírez hablarnos de cómo el pensamiento visual puede ayudarnos a resolver barreras muy comunes en nuestro trabajo diario. 


Gracias a una metodología participativa y al uso de herramientas visuales podemos conseguir el resultado deseado alineando personas y alcanzando la claridad.

 

Pablo Ramírez y su empresa Sin Palabras se dedican a formar a personal de varias empresas en Visual Thinking o pensamiento visual. El público de su sala en el segundo día del Zinc Shower estaba armado con cartulinas y rotuladores, preparado para dibujar. 

Empezamos con un ejercicio sencillo: presentarnos. Cada uno dibujó en su cartulina tres cosas que le identificaran.

 

Ramírez explicaba que es un ejercicio muy útil en el ámbito de la empresa. En las reuniones formales, las personas siempre se presentan de la misma forma: “Hola, soy Juan y trabajo en el departamento de creatividad”. Una descripción que no ayuda mucho a conocer a Juan. 

Cuando dibujamos, ya sea en el Zinc Shower o en un taller para empresas, empiezan a aparecer dibujos de familias, perros, equipos de fútbol, comidas favoritas… mucha información que no descubriríamos de otra forma. 

Además de descubrir cosas nuevas, el lenguaje visual nos permite entender la información de una manera más útil. 

 

mapa

 

metro madrid

 

Ramírez también insistió en que el lenguaje visual es un idioma amable, un idioma en el que siempre nos centramos en que nos entiendan. Para demostrarlo, nos propuso un ejercicio: en cuanto él dijera estas palabras, teníamos que dibujar…

- amor

- compromiso

- televisión

- móvil

- innovación

- diseño

Pues era verdad. Las cartulinas de amor fueron casi todas corazones, las de compromiso eran anillos, las televisiones eran cuadrados con cuernos, los móviles tenían antena, la innovación era una bombilla y el diseño, un lápiz.

¿Es porque así es como vemos el mundo? No, muy rápidamente comprobamos que nadie en el taller de Ramírez tenía un móvil con antena. 

Cuando dibujamos buscamos aquello que los demás van a entender, por encima de lo que nosotros conocemos. ¡Algo que no es muy frecuente en el mundo de la empresa!

 

También cuando leemos mensajes visuales somos amables. Queremos entender y no nos ceñimos a lo literal. Un ejemplo muy habitual son estos iconos:


iconos baño

iconos baño

iconos baño

iconos baño

Antes de acabar, un pequeño homenaje a una de las empresas pioneras en el lenguaje sin palabras: ¡Ikea! 

A nosotros sus instrucciones mudas nos parecen geniales, pero el artista de comic Michael Sacks lo ve de otra manera…


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