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“Emprender es comenzar una aventura que no tienes ni idea de cómo, cuándo, y dónde va a acabar”. Así respondía Juan Gasca a la pregunta que nos hacemos todos: ¿qué hay que hacer para tener éxito siendo emprendedor?

 

La idea es el núcleo principal sobre el que girará todo el universo de un emprendedor. Cuando alguien se decide a dar forma su súper idea, pone toda la carne en el asador. Una idea sin ejecución carece por completo de valor. Cuanto más se trabaja sobre una idea, más fuerza tendrá, y más partido podremos sacarle. 


Juan Gasca, Fundador y Director General de Thinkers CO, decía en el primer día del Zinc Shower que emprender se basa en forzar el fallo, en ir corriendo riesgos calculados para probar las cosas cuanto antes y pegarse el batacazo sin tener aún demasiado que perder. 


El objetivo es encontrar cuando antes lo que no funciona para cambiarlo rápidamente. Si lo hacemos así, solo hay un resultado posible: el ÉXITO. La clave está en encontrar lo que queremos cuanto antes, para ser felices. 



EL EMPRENDEDOR PESADO


Juan Gasca, todo un experto en esto de emprender, diferencia claramente los tipos de individuos que se crean cuando alguien se decide a comenzar con un proyecto. Por una parte está el tradicional. El ‘emprendedor pesado’ es el que tiene una idea, monta un plan de negocio sólido, abre una empresa, y espera beneficios. El problema es que, según Juan, “ningún plan de negocio sobrevive al primer contacto con el usuario”. Inevitablemente aparece el segundo tipo de emprendedor.



Juan Gasca



EL EMPRENDEDOR LIGERO


El ‘emprendedor ligero’ tiene también una idea, pero la construye sabiendo que va a fracasar. Acumula aprendizaje indefinidamente para continuar intentándolo. Y normalmente, cada vez lo va haciendo un poquito mejor. 


EL EMPRENDEDOR GOLLUM


En cualquier caso, eenemos que evitar por cualquier medio convertirnos en lo que se conoce como “emprendedor Gollum”: MI idea, MI tesoro, es MÍO y no lo comparto JAMÁS. 

Puede que tengamos una idea genial pero al ponerla en práctica nos damos cuenta de que es para un servicio de un bien mayor.  Por ejemplo, juntar un montón de dietistas, nutricionistas y expertos, para venderle la base de datos que crees a alguna cadena de supermercado. Eso lo podría hacer Mercadona en cualquier momento, así que no tiene ningún sentido que nos pongamos a trabajar en ello. Hay que hacer cosas que estén dentro de nuestras posibilidades. 


Conclusión: 

 

Tengamos una idea, dejemos de pensar en ella y ejecutémosla. Fallemos, levantémonos y consigamos el éxito. Como dijo Tim O’Reilly, “las oportunidades de negocio no son únicas, solo tenemos que descubrirlas”. 




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